Consejos cerveceros

¿Por qué no debes beber la cerveza directamente de la botella?

¿Por qué no debes beber la cerveza directamente de la botella?

Sin duda, la mejor manera de beberse una cerveza, sea la que sea y del estilo que sea, es la que te dé la realísima gana.

El sentido de la cerveza es producir placer y ninguno más, porque para hidratarnos está el agüita; y para alimentarnos, la comida.

Si cuando te bebes una cerveza, tu objetivo es sentir placer, estaría bien que alguien te dijera cómo tienes que hacerlo, ¿no? Aquí no hay normas.

Lo de beber de la botella directamente tiene mucho de icónico, ¿a que sí? De película yankee con protagonistas buenorros muy esforzados y sudorosos… que cogen la botella de lo que sea, zumo, leche, cerveza… y se la llevan a la boca y se la beben a grandes tragos; o reunión en un bar de amigotes que, entre risas, vacían una tras otra botellas de cerveza… Sabes a qué me refiero, ¿verdad?

¿Por qué es mejor servir la cerveza en lugar de beberla de la botella?

Si la cerveza pudiera hablar te diría: Haz el favor de servirme en un vaso, y si es el específicio de mi estilo, mejor.
Y es que una cerveza bebida a morro de la botella no te dará tooooooodo lo que está ansiosa por darte. Incluso una cerveza de esas maluchas del súper gana cuando la sirves en vaso.

Aunque parezca mentira, la forma del recipiente influye y muchísimo en la percepción de la bebida, ya que afecta a la apreciación del aspecto, del aroma y hasta del sabor, por eso existen diferentes tipos de vasos y copas. ¿O creías que era por gusto?

7 Motivos por los que servir una cerveza

Disfrutarla con todos los sentidos

La degustación de una cerveza implica a todos los sentidos y, para disfrutar al máximo de la experiencia, es imprescindible no beberla directamente de la botella, ya que al servirla podrás apreciar bien todas sus características. Si bebes la cerveza directamente de la botella estás renunciando a la parte visual de la cata. No ves el color de la cerveza, ni la carbonatación, ni la espuma, ni si tiene o no elementos en suspensión. Quizá son aspectos que no te interesan demasiado de la cerveza pero, ya que has pagado por ella, exprímela al máximo!

Percibir mejor los aromas

Los aromas de la cerveza se perciben más si la bebes en un recipiente abierto que te permita beber y oler a la vez. Si no sirves la cerveza y la bebes de la botella o lata, te vas a perder gran parte de su perfil aromático, y el olor juega un papel muy importante en la percepción del sabor.

Airear la Cerveza

Al servir la cerveza en una copa o vaso, esta se airea, y esto es beneficioso para ella. Eso no te parece extraño en el vino, el jamón o el queso, ¿verdad que no? Pues a la cerveza también le va bien airearse, sobre todo cuando se trata de cervezas de guarda, ya que dentro de la botella se acumulan aromas producidos por la refermentación dentro de la botella, como a humedad, a polvo… o incluso olores sulfurosos. Al servir la cerveza en un vaso o copa, se ventila y esos aromas se van.

No lo verás en ningún sitio, supongo que por la falta de costumbre y porque hasta ahora la cerveza ha sido tan popular que se considera una bebida ‘menor’, pero te puedo asegurar que una cerveza servida con un decantador gana, y gana mucho.

‘Abrir’ la cerveza

Al servir la cerveza, esta se ‘abre’ El contacto con el oxígeno hace que una cerveza se ‘despierte’, se ‘abra’ y que exprese más y mejor sus aromas. La oxigenación potencia las cualidades aromáticas de cualquier bebida, sobre todo los matices frutales.

Sabores indeseados

Al beber directamente de la botella, estás chupando allí donde estaba la chapa y a veces sabe a goma o a óxido, no me digas que no lo has notado.

Se ajusta la carbonatación

Al servir la cerveza en la copa o en el vaso, se escapa el exceso de dióxido de carbono, lo cual evita la sensación de hinchazón, la ‘bola de gas’ en la garganta y los, ejem, ejem, eructos.

El placer del ritual

Y por último y no por ello menos importante: el hecho de servirte la cerveza en una copa o vaso y no beberla de la botella, incide directamente en tu percepción del acto en sí, porque te obliga a detenerte, a pensar y dedicarle un tiempo y atención al acto de beberte una cerveza. Servir la cerveza evitará que bebas mecánicamente, que seas consciente del hecho de estar bebiendo y que disfrutes más de la experiencia,y que lo hagas de una forma responsable.